La garantía de la paz
es la verdadera fraternidad, la hermandad que excluye la
agresión, las guerras, la expansión, las querellas, los juicios.
El tema de la fraternidad
está estrechamente vinculado con el matrimonio. No es una unión de
dos cuerpos carnales, sino el matrimonio del corazón, son los lazos
teogámicos de dos corazones, la unión de dos corazones
espirituales. Esta es la fórmula del matrimonio: dos corazones se
aman tanto y se adoran tanto uno a otro, que forman uno, entrando en
el matrimonio. La verdadera hermandad es el matrimonio misterioso
entre la gente, como unión de dos corazones cálidos y amantes. Bajo
este lema: ¡Gente, sois hermanos, abrazaos!, nacieron los ejércitos
de los caballeros, de la hermandad de la caballería. Así, de estas
hermandades se formó la patria: diez hermanos elegían a su jefe, y
así nació la democracia ardiente; y como resultado, a la cabeza de
la comunidad, de la patria, se ponía a un padre bondadoso, al más
sabio, el elegido de todos sin distinción. Patria, patriotismo: ¿por
qué se dice patriotismo, patria? por el Padre celestial, por quien
sólo podemos ser hermanos. Por eso, los lazos fraternales eran los
que unían a la gente. Anteriormente tienen que verse hijos del Padre
del puro amor, de la Madre del puro amor.
Sí, no somos huérfanos.
Nuestro Padre es tan generoso y bondadoso, que ama a todos sus hijos
de la misma manera. Y tiene tanta multitud: millones. Y aquí tenemos
la segunda recuperación de la visión. Entonces, ¿mis prójimos son
también mis hermanos y formamos una gran familia? ¡Oh, Qué feliz
puede ser el hijo que pueda tener diez o doce hermanos!, él está
muy firme en la tierra. pero cuando los hermanos aparecen, ya tienes
mil millones. ¡Qué gran felicidad y qué gran paz se halla en el
corazón! Y entonces se enciende de verdad una vela inapagable de una
hermandad universal. Hemos encendido la vela de Minné, y enseguida,
en los 144 castillos interiores, la vela de la hermandad universal,
las velas de la hermandad universal.
¡Hola, hermandad! Hermandad universal que nos trae la
beatitud, paz y felicidad, que apaga los programas ancestrales y las
pasiones viles.
¡Gente, sois hermanos!
¡Querido hermano! ¡querida hermana! se escucha día y noche. ¡Oh!
¡la más elevada y hermosa de las ideas!
¡Cómo transfigura al
hombre la hermandad! a este solitario, que está bajo la cáscara.
Sigamos estudiando más en profundidad el tema de la hermandad
universal: ¿cómo es posible? ¿cómo se formaba anteriormente y
cómo se formará hoy? El estatuto número 1 del Univérsum respecto a
la fraternidad, dice: la divinización no es posible en los marcos
del individuo ajeno: un enajenado sólo puede ser diabolizado.,
porque él camina hacia "el uno", cuyo nombre es "uno".
A solas, no se puede alcanzar la santidad. Bajo el principio de “uno”
el hombre se queda fatalmente solitario, un pollito que duerme bajo
la cáscara del huevo. Nosotros enseñamos otra
cosa: la hermandad universal. Entonces, hijo mío, consigue liberarte
de la cáscara de huevo.
Con el encendimiento de
la vela de minné, ha empezado un gran movimiento entre la gente: la
gente ha sentido asco de las discordias, buscan unirse en una sola
familia, llegando el tiempo de la nueva hermandad universal de la
gente pura y bondadosa. Los cátaros del S.XXI exclaman en el éter
transmundial:
LA HERMANDAD ES LA QUE SALVARÁ AL MUNDO.
LA HERMANDAD SALVARÁ AL MUNDO.
LA HERMANDAD SALVARÁ AL MUNDO.
Y la carencia de hermandad, los apetitos carnívoros de los jefes de banco, los ideales del porno de megalópolis y de las preocupaciones militaristas, el mundo, se derrumbará sin ningún 12.12.12.
LA HERMANDAD ES LA QUE SALVARÁ AL MUNDO.
LA HERMANDAD SALVARÁ AL MUNDO.
LA HERMANDAD SALVARÁ AL MUNDO.
Y la carencia de hermandad, los apetitos carnívoros de los jefes de banco, los ideales del porno de megalópolis y de las preocupaciones militaristas, el mundo, se derrumbará sin ningún 12.12.12.

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